Las puntas de ballet son las zapatillas que permiten que las bailarinas se pongan de puntillas apoyando todo su peso en la punta de los dedos. Si en nuestra academia de ballet en Getxo has llegado al nivel en el que puedes empezar a usarlas, deberás aprender a conocer muy bien tanto la anatomía de tu pie como la de las puntas.

Algunos de los elementos que forman la punta son:

1. La caja. Es la parte dura de la punta, cuya altura (baja, media o alta) y ancho son variables. Puede tener tanto forma de "V" como de "U". Aunque hayas podido oír que está hecha de yeso o escayola, nada más lejos de la realidad. El interior de la caja se compone de muchas capas comprimidas de cartón, tela y pegamento. Cada fabricante usa una fórmula diferente que hace que sus modelos sean únicos. La punta de la caja recibe el nombre de "base" o "plataforma", mientras que su pieza frontal se denomina "empeine" o "tope". Desde nuestra academia de ballet en Getxo aconsejamos elegir una caja y tope bajos si somos principiantes o el empeine de nuestro pie es poco pronunciado. Si por el contrario lo tenemos más trabajado, podremos optar por una caja y tope más altos. 

2. Las alas o laterales de la zapatilla. Muchas veces vienen reforzadas, algo que se conoce como "wings block". Esto es ideal para personas con pies muy anchos o juanetes. 

3. El alma central, que no es otra más que el espacio entre la suela exterior y la interior. Aunque no sea una parte visible, es el elemento que nos permite subir y mantenernos en punta. Si estamos iniciándonos o tenemos poco empeine elegiremos una suela menos rígida.

Desde el Estudio de Danza Begoña Zabala aconsejamos probar varias hasta encontrar la que mejor se adapte a nuestro pie y nuestra actividad.